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28 m/s TIMSAM HARDING

Timsam Harding, Málaga, 1992.

La fragmentación no cambia un objeto, solo lo deforma, al igual que el tiempo no modifica el espacio, solo su percepción. Todo es relativo y varía según el punto de vista del observador, escondiendo o desvelando, al igual que la velocidad deforma comprimiendo su entorno. Nuestra intención siempre es la de aplicar una medida a todo concepto para que de aquella forma lo podamos comprender mejor, pero ¿es lo mismo 100 kilómetros por hora que 28 metros por segundo? En realidad son sinónimos pero en su lectura parece que se concibe cierta diferencia. Con 28 metros por segundo podemos leer mejor la velocidad, podemos imaginarnos ese amplio espacio invadido momentáneamente por un objeto que lo atraviesa y continúa con su recorrido, dejando solo una ola de aire, una pequeña vibración en una bionda o un destello de luz que atraviesa la oscuridad de la noche.

28 metros por segundo son los que recorremos cada vez que nos enfrentamos a los eternos recorridos de una autovía, y esos espacios que se comprimen entre las vallas delineantes de la carretera se quedan en el olvido, donde el segundo parece insignificante y aparenta que ese lugar se concibe solo para que no ocurra nada en él.

Museo de Jaén (15 de Junio – 10 de Julio) 2022