CARTAS A THEO / VINCENT  VAN  GOGH

Desde el primer vistazo detenido a una obra de Vincent Van Gogh sabemos que algo ocurre que va más allá de simples pinceladas. Y más aún cuando leemos las cartas que escribe en primera persona a su hermano Theo, quien lo mantiene económicamente.

La vida de Vincent estuvo llena de contratiempos y hechos un tanto contradictorios. A esto podemos sumarle que nunca dejó de sufrir físicamente con distintas enfermedades que repercutieron sobre su estado mental.

Centrándonos en detalles me interesa destacar primeramente algunos aspectos de su obra, la cual no fue popular en su momento pero no por  falta de expresión o calidad… Ya en algún momento, en sus cartas, Vincent dice que su obra antes o después se haría con el poder que no había conseguido durante su vida. Y no erró. Durante su etapa viviente como pintor no consiguió vender mas que un solo cuadro a cuatrocientos francos… y se lo vendió su hermano Theo. Ni mucho menos carecía su obra de expresión. La expresión era la base de su pintura. La forma de hacer brotar el pincel como una fuente de color inagotable. Hoy día al observar uno de sus cuadros parece estar fresca la pintura aún.

Y lo dicho es lo que caracteriza la pintura de Van Gogh:  la metafísica más a flor de piel adoptada a través de temas cotidianos e impregnada por una mano atormentada.

Aunque siempre aparezca ausente la figura de Theo está claro que éste personaje es el que ayuda a Vincent en su vida económica  pero también en su vida personal. Theo se presenta como el punto y coma de su vida, como el momento en el que nuestro pintor se sienta, se relaja, se concentra y se desfoga con el mundo tratando temas tan actuales como la religión, la economía del momento, el tipo de sociedad, el amor o la enfermedad.

La sociedad del momento es muy pobre y el analfabetismo es algo común en cualquier punto de Europa. Van Gogh está muy influenciado por esta sociedad imperante pues aunque el no sufrió de analfabetismo si que estuvo impregnado de algo que no falta en cualquier sociedad un tanto pobre: la religión.

No obstante su primer furor sobre el tema de la religión se fue difuminando a medida que su enfermedad se agravaba. La preocupación y la angustia de su casi imposible vida como pintor fue lo que se llevó completamente a Vincent.

Como decíamos la sociedad del momento le fue decisiva tanto en el aspecto religioso como en el pictórico. Algunos cuadros de obreros de las minas, y campesinos hicieron que su transmisión al exterior con respecto al tema y ‘su tema’ fuera  perfecta… un alma desgraciada y desafortunada en lo que más quiere representa una familia de campesinos comiendo entre pequeña luz lo único que se tiene, la patata. Los mismos autoretratos son capaces de representar también una tensión que no para de fluir y que desea ser explotada, pero no es explotada y no… no para de fluir.

Este flujo como le he llamado es característico en la pintura de Van Gogh parece como si el mar enfurecido se coloreara y se convirtiera en una imagen. Todo lo representado por simple y objetual que parezca no se hace desde ese punto objetual sino desde el punto de vista más expresivo y subjetivo. Y no es que la pintura de Van Gogh estuviera muy al margen de los artistas del momento y por ello no tuviera éxito, él siempre estuvo al corriente de sus contemporáneos y en ocasiones acogió algunos de sus temas incluso (Millet, Delacroix o Rembrandt fueron de los más influyentes).

Aquel que su interior le dice: tu no eres pintor! Y se llena de energía para contradecirse es entonces cuando de verdad pinta y de verdad puede llegar a ser pintor. Pero aquel que le diga su interior eso exactamente y vaya rápidamente a contar sus penas al más cercano nunca llegará a pintar, siempre le surgirán nuevas preocupaciones y problemas. Si uno no tiene caballo para trabajar, uno mismo es el propio caballo… estas son algunas de las frases que Van Gogh llegó a decir en sus cartas y de nuevo se hace evidente la fuerza con la que este artista llegó a creer en sí mismo y a no dejar de producir y producir. Una fuerza incesante que lo caracteriza en todos sus aspectos. Una fuerza que el trata filosóficamente en sus cartas llevándolo al terreno vital, a no renunciar a nada en la vida y a seguir y seguir intentándolo sin cesar. El dar la última gota de sangre por lo que uno más quiere, el no dejar de remar en un mar tan grande llamado vida.

Qué artista no ha sido llamado loco por conseguir lo que quiere. Pero el loco no es tan lunático como de verdad se cree pues pocas son las conciencias capaces de crear como uno ha pensado o imaginado.

Aquí de nuevo Van Gogh es llamado loco… aunque locura, sin embargo, provocada por lo que no puede conseguir que es eliminar la angustia de ver a terceros que lo llevan de la mano o que lo miran con distancia. La angustia de no poder disfrutar de lo que acumula en su modesto taller que en realidad esconde lo que si ha conseguido con pintura y un pincel.

Personalmente creo que Vincent se encuentra durante toda su vida artística en una carrera sin fin la cual presenta obstáculos… como los obstáculos que presentan las orugas antes de convertirse en mariposas, aunque estos obstáculos son naturales, directamente llegados de la naturaleza. Y por ello Van Gogh no es conocido hoy día solo por sus cuadros sino también por su forma de tratarlos y percibirlos todo ello ligado a su vida tan singular y vivida tan intensamente. Una vida que quiso decir basta con un objetivo que si cumplió el perpetuar su arte y otorgarle la adicción que merecía. Lo que más me ha impresionado sin duda del libro es la narración constante en primera persona de Van Gogh y como cuenta su día a día desde el primer detalle hasta el último. Todo esto sufrido a flor de piel por una vida sin suerte pero a la que observa desde una mirilla no muy lejana otorgándole su más punto de vista filosófico, y  su grado de  sensibilidad el cual  integra una impresionante mezcla de literatura y arte que el lograba en su genialidad para poder mimetizar en una sola, como una fusión que alcanzaba la esencia de un autor y la intensidad de un cuadro.

Comparte:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
ZeroEspaci0

ZeroEspaci0

Una empresa encargada de el montaje y transporte de espacios expositivos

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Nuestras Redes Sociales:

Popular:

Te hemos hecho pensar

Mándanos un toque de atención

No recibirás spam, solo queremos saber que estás interesad@ y te gustaría trabajar con nosotr@s.

Categorías

Menú

No te lo pierdas

Publicaciones Relacionadas

Cartas a Theo

CARTAS A THEO / VINCENT  VAN  GOGH Desde el primer vistazo detenido a una obra de Vincent Van Gogh sabemos que algo ocurre que va

Bienvenidos al blog de ZeroEspacio

¡Bienvenidos al blog de ZeroEspacio! Tu espacio virtual para descubrir el fascinante mundo del transporte y montaje de exposiciones y audiovisuales. Estamos emocionados de presentarte